No voy a engañar a nadie. No sé cocinar, no he
cocinado nunca y no suelo cocinar a menudo. Almuerzo casi todos los días en
casa de “mamá”, y aunque la cocina es algo que me gusta, no sé porqué nunca
encuentro el momento para preparar un “potaje”. Vivo sola, no tengo hijos y,
salvo en contadas ocasiones, trabajo exclusivamente en horario de mañana. Así
que la pregunta es: ¿por qué? Y lo cierto es que cuando elaboro un plato, con
una receta que haya encontrado en un libro o en Internet, y sale rico, me digo
a mi misma: “tienes que hacer unas lentejas pero ya”. Pero ahí se queda la
cosa, en un simple propósito de enmienda.
En fin, el caso es que el año pasado descubrí
el maravilloso mundo de la repostería creativa y me picó el gusanillo de pasar
más tiempo en la cocina. Llevo desde febrero de 2011, que hice el primer curso
de cupcakes con Laura, de Antojitos Pastelería, leyendo blogs, imprimiendo
recetas, probando ingredientes nuevos,
comprando herramientas y utensilios,
conociendo a gente estupenda y maravillándome con cada novedad que
descubro de este alucinante mundo de los pasteles decorados.
Y como soy colorista, en mi vestuario, en mi
casa… y me gusta ponerle color a las cosas, y me encantan las cosas bonitas,
tal vez sea por eso que me entusiasma tanto este tipo de repostería tan
llamativa. Por eso y porque también me gusta mucho comer pasteles, demasiado
diría yo.
Aunque algunos ya me conocéis por mi página de
facebook, Sweet Obsession, ahora comienzo a escribir este blog con mucha
ilusión y un firme propósito: agradecer con mis publicaciones todo el cariño
que he recibido durante todo este tiempo de las personas que me siguen y que me
han animado a iniciar esta aventura bloguera.
¡Ah! Soy Meli y, como veis, la repostería creativa
se ha convertido en una Dulce Obsesión para mí.
¿La compartimos? ¡¡Bienvenidos!!
![]() |
| Uno de mis primeros cupcakes decorados con fondant |
